jueves, 4 de noviembre de 2010

¿De que se trata el cáncer de tiroide?


La tiroides es una glándula que se encuentra en el cuello, tiene forma de una mariposa y abraza a la tráquea. En ella se producen hormonas indispensables para el funcionamiento de nuestro cuerpo. El cáncer de la tiroides no es muy común, pero eso no quita que sea importante hablar de él. Es más, se dice que los casos de cáncer de la tiroides están aumentando en el mundo. En Vida y Salud queremos informarte sobre este tipo de cáncer para que estés alerta.

Thyreoeides en griego significa escudo. De ahí viene el nombre de la glándula tiroides que tenemos justo debajo de la manzana o nuez de Adán y que nos recuerda este instrumento de protección. También se dice que la tiroides tiene forma de mariposa e inclusive, Leonardo Da Vinci la incluyó en sus dibujos sobre anatomía.

¿Cuál es la función de la tiroides? Nada más y nada menos que producir hormonas que regulan el metabolismo (por consiguiente tiene que ver con nuestro peso), los latidos del corazón, la temperatura del cuerpo y la presión arterial. Lamentablemente, la tiroides, como muchos órganos del cuerpo, también es susceptible a desarrollar cáncer.
A pesar de que el cáncer de la tiroides no es el más común en muchos países, hay cifras que indican que ha ido en aumento. En los Estados Unidos, por ejemplo, cada año se presentan 37,000 nuevos casos de cáncer de la tiroides; mientras que en países como Argentina, se presentan 3,000 nuevos casos al año. En Colombia, el cáncer de la tiroides también ha ido en aumento y se ha convertido en la quinta causa de cáncer en las mujeres.

Existen principalmente 4 tipos de cáncer de tiroides: papilar, folicular (el cáncer de células de Hürthle es un tipo de cáncer folicular y se trata igual) , medular y anaplásico. El papilar es el más común y el anaplásico, el más grave.

Desafortunadamente, el cáncer de la tiroides no tiene síntomas en su etapa temprana. Pero a medida que se desarrolla puede manifestarse de la siguiente manera:

Dificultad al tragar
Un quiste o nódulo que se puede sentir al tocar. Se estima que el 75% de las personas tiene quistes benignos y que casi no se detectan en la tiroides, pero un porcentaje bajo (1%) de ellos pueden volverse malignos. Los nódulos más que los quistes.
Dolor en el cuello y la garganta
Cambios en la voz (quedarse ronco)
Ganglios inflamados en el cuello
El riesgo de desarrollar cáncer de la tiroides es más alto en las mujeres (a razón de 3 a 1 con respecto a los hombres) y es más común en personas que ya han pasado de los 30 años. Si bien la causa del cáncer de la tiroides no es clara, se sabe que tiende a desarrollarse en personas que hayan estado expuestas a altos niveles de radiación en la cabeza o en el cuello durante la infancia o tienen antecedentes familiares de bocio (significa que la glándula tiroides tiene un tamaño más grande de lo normal, está crecida).

Si tienes algún síntoma que consideres sospechoso, no dudes en ir de inmediato al médico. El cáncer de la tiroides se puede tratar con cirugía, hormonas, yodo radioactivo, radiaciones, quimioterapia, en fin, depende de la etapa cuando se diagnostique. Generalmente el pronóstico es positivo: la mayoría de los pacientes que reciben tratamiento oportuno viven una vida larga sin problemas después de la terapia.

Por eso, préstale atención a tu garganta y no dejes pasar las señales de tu cuerpo. La detección temprana es lo que hace la diferencia.
Fuente: Dra Aliza Lifshitz

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